En el salón de protocolo de la Dirección de Relaciones Internacionales del Ministerio de Cultura en La Habana, se realizó un encuentro entre el primer cofrade de la Cofradía de la negritud Norberto Mesa Carbonell y Rolando Julio Rensoli Medina, secretario del Grupo Coordinador Ejecutivo de la Comisión Nacional del Programa Nacional contra el racismo y la discriminación racial Color Cubano.
En la reunión, de dos horas de duración aproximadamente, el primer cofrade resaltó los 27 años de trabajo de su agrupación, recientemente cumplidos y manifestó sentirse atendido, con este encuentro, por la presidencia de la Comisión Nacional del Programa Color Cubano como respuesta a la carta abierta dirigida al presidente de esta el pasado 21 de marzo, en ocasión del Día mundial de lucha contra todas las formas de discriminación racial.
La Cofradía de la negritud es una agrupación del activismo social ciudadano antirracista que se ha caracterizado por el enfrentamiento y la crítica dura al gobierno del país por su política contra el racismo la cual ha calificado de insuficiente.
Varios fueron los temas abordados en el cónclave, a partir de los planteamientos del líder activista, quien, reconociendo el liderazgo de la Comisión José Antonio Aponte de la UNEAC y la participación de otros grupos de activistas en el Programa Nacional Color Cubano, solicitó un espacio en el mismo para su organización la cual ha sido excluida.
Su interlocutor, el también presidente de la Comisión José Antonio Aponte de la UNEAC y director del Observatorio Social Color Cubano que radica en el Centro Cultural Quintín Bandera, le explicó ampliamente los 12 subprogramas del Programa Nacional, sus objetivos, indicadores, metas y logros, y con sentido crítico, le abordó las insuficiencias y perspectivas.
Le aclaró aspectos, a partir de resultados del Programa, que constituían su inquietud como el supuesto blanqueamiento de la enseñanza superior, la escasa participación de personas negras en el programa televisivo Mesa Redonda y la insuficiente conmemoración de efemérides cubanas e internacionales relacionadas con el racismo.
Sobre el primero de estos aspectos, le explicó el resultado de investigación: Color Cubano y Superación, que aborda: la continuidad de estudios, por color de la piel, a partir de 9no grado, en las enseñanzas media superior y superior en Cuba en el curso 2021-22, el color de las matrículas en cada enseñanza, carreras y perfiles. El color de la piel del total de los cubanos graduados universitarios residentes en Cuba y en los años 2011-21 y de los graduados del nivel académico de posgrado: especialidades, maestrías y doctorados.
Le explicó que en las conclusiones de ese estudio se demostró que no existe tal blanqueamiento a nivel general, pero fueron identificadas las brechas en ese sentido en determinadas carreras y perfiles, así como en algunos institutos preuniversitarios vocacionales de ciencias exactas específicos. Le explicó las medidas acordadas por los ministerios de educación y educación superior para atender el asunto en aras de resolverlo y le indicó el sitio web del Programa Nacional donde puede acceder a toda la investigación.
Respecto a la segunda preocupación, Rensoli explicó que se habían realizado cinco programas de Mesa Redonda sobre el racismo, dos antes de la aprobación del Programa Nacional en noviembre de 2019 y tres posteriores, otra Mesa Redonda sobre descolonización cultural donde se insertó el tema, más otros programas televisivos y radiales que han abordado la problemática y un espacio radial semanal fijo en Radio Rebelde desde el 2017.
Mesa Carbonel lo reconoció, incluso manifestó satisfacción por la coloración de la piel de actores y actrices y la inclusión del problema de los prejuicios por el color de la piel en los dramatizados de la Televisión Cubana. No obstante, su preocupación era específicamente por la escasa participación de profesionales y directivos de piel negra y mulata en el abordaje de diversos temas de las esferas económica, política y social en los ámbitos nacional e internacional en la parrilla de programación de la Mesa Redonda, de lo que Rensoli tomó nota.
El dirigente de la Cofradía de la Negritud manifestó preocupaciones por algunas conmemoraciones antirracistas e históricas y se le explicó detalladamente la estrategia al respecto de actos nacionales, provinciales y locales, así como el tratamiento de cada fecha en los medios de comunicación social.
El criterio de Mesa Carbonel de que no son “vestigios” de racismo y sí la existencia de un “racismo sistémico y estructural” en Cuba, fue el colofón del debate. Rensoli expuso que existen racismo, discriminación racial y prejuicios raciales en Cuba y así lo reconoce el diagnóstico del Programa Nacional, que se deben a factores objetivos y subjetivos y que la prevalencia de factores objetivos producen el fenómeno y en determinada medida lo reproducen, pero no significa que el racismo en Cuba sea “racismo sistémico y estructural” porque el sistema político, económico y social socialista cubano y su estructura, no producen ni reproducen de por sí, el racismo, sino que es una herencia de cuatro siglos de colonialismo y neocolonialismo, que seis décadas de transformaciones revolucionarias es un tiempo histórico muy breve para resolverlo y sobre todo cuando la base técnica material necesaria para la construcción del socialismo está seriamente afectada por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos con efectos territoriales. Al socialismo le es ajeno todo tipo de discriminación social, enfatizó el disertante.
Finalmente, Rensoli propuso a Mesa Carbonell que lo invitara a las actividades de la Cofradía de la Negritud para explicar el Programa Nacional lo cual fue aceptado por el cofrade quien se comprometió a hacer efectivo el acuerdo en un breve plazo.
En otros tiempos, integraron la Cofradía de la Negritud personalidades de la intelectualidad criolla como Esteban Morales Domínguez, Tomás Fernández Robaina y “Tato” Quiñones, todos miembros de la UNEAC y los dos primeros, de su Comisión Aponte. Actualmente -reconoce Mesa Carbonell- no hay ningún intelectual destacado miembro de la vanguardia artística y literaria, que la integre.
Ambos dialogantes, firmaron, “de puño y letra”, un acta manuscrita como memoria del histórico evento que concluyó en un ambiente de entendimiento mutuo aunque marcado por las diferencias en la ideología política.
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